Un imparcial Vista de challas

Cecilia y José Alfredo [Fuentes] fueron las figuras juveniles más importantes, para la Familia más adulta estaba Palmenia Pizarro y como Orquestina la Sonora Palacios. Asimismo Lucho Barrios, ellos siempre encabezaban los elencos. Si no iba uno de ellos, Cuadro difícil satisfacer, pero en el Palace siempre la reventábamos con el show. Se reventaba, porque los tremendos elencos no eran para Melipilla. Si hacíamos una función a las ocho de la Perplejidad la Familia bajaba en carreta, a heroína, en colectivo, en bicicleta, como fuera lo hacía para ir a ver a sus artistas. Nosotros llegábamos temprano y teníamos entrevistas con los artistas en la radio, lo que Bancal una señal ahí, porque la Radiodifusión Serrano llegaba a toda la región e iba Familia hasta de Santiago, porque de repente esos espectáculos no los presentábamos en Santiago. Cuadro una época maravillosa. El trajín y movimiento en díVencedor del Súper Show 007 Cuadro frenético y de eso atestiguaban los empleados de la fuente de soda Palace. Raudos debían acudir con las solicitudes alimenticias de las figuras, apuradas tras la presentación de los cantantes que hacían de teloneros. Y como en ese tiempo los ídolos nacionales gozaban de la misma popularidad que los venidos del extranjero, el nerviosismo Bancal total y causaba desaguisados. Una de las empleadas del negocio, en una ocasión, emocionada porque iba a ver al Pollo Fuentes, tropezó con el sándwich que llevaba en la mano. En presencia de la desesperación, recogió los trozos dispersos y con el rostro ruborizado se lo entregó. Está bueno, le dijo el Pollo, que ignoraba los caminos transitados por su sándwich. El show del 007 terminaba asiduamente alrededor de la una de la amanecer. Muchos de quienes actuaban, cansados de tanto movimiento, pasaban al pequeño Particular de la señora Alicia y pedían que bajaran la reja para poder estar tranquilos. Los

148 Oscar Núñez fue un activo miembro de las primeras iniciativas teatrales en Melipilla. Líder y ordenador de varias fiestas de la primavera, fue comandante del Cuerpo de Bomberos de Melipilla y padre del Premio Doméstico de Arte, mención Teatro, Ramón Núñez.

Tome las medidas de seguridad correspondientes, especialmente la protección de los ojos. Nunca se debe efectuar perforaciones a mano, ya que se podría quebrar o saltar las palmetas. Evitar la caída de objetos contundentes, los que podrían ocasionar quiebre o saltaduras de las cerámicas. Toda reposición de cerámicas, deberá ser ejecutada por personal competente, y siguiendo las instrucciones del proveedor. Se deberá observar especialmente el tipo de adhesivo a utilizar, y los distanciamientos entre las palmetas, según los coeficientes de dilatación característicos de cada individualidad de los diferentes tipos. Se debe controlar cada 6 meses la calidad del sello que proporciona el material de fraguado en las uniones entre cerámicas de muros y pisos en baños y cocinas. Del mismo modo el sello elástico del atraque de las tinas y receptáculos de ducha a los muros, sin embargo que éstos con el paso del tiempo pueden constituirse en una posibilidad de filtración de agua.

107 Huasos Quincheros, conjunto de voces y guitarras que ataviados pulcramente como huasos de salón, desplegaban tonadas y cuecas dedicadas a cuestiones puramente idílicas 241. Fueron el rostro del folklore en dictadura, a tal nivel que incluso la Secretaría Militar de Gobierno creó en 1975 el concurso Nuevas Canciones para Los Quincheros, para que el conjunto ampliara su repertorio. El énfasis en esta nueva política cultural llevó a crear el Decreto con Fuerza de índole 804 de , instaurando el cargo de asesor cultural de la Congregación de Gobierno, que para el desempeño de sus funciones actuaba por intermedio del Departamento Cultural de la Secretaría Caudillo de Gobierno. Esa institución operacionalizó convenios y propulsó entidades destinadas a difundir los Títulos folklóricos a lo dilatado de todo el país 243. Campeóní nacieron corporaciones culturales, institutos de cultura, se creó la Secretaría Doméstico de la Lozanía 244 y los establecimientos educacionales fueron herramientas a través de los cuales la dictadura militar impuso su cosmovisión de país. 241 En intención, Araucaria Rojas menciona que: la chilenidad, durante el período del gobierno marcial, se corporifica parcialmente en la figura del huaso, quien, gallardo e incólume, encarna Títulos de dicho deber ser. El paradigma del huaso, para esta dimensión temporal, es personificado por diversos grupos musicales que contienen en su propuesta estética atavíos, instrumentos y repertorios similares. Los Huasos Quincheros, de kilométrica carrera artística, son reconocidos -erróneamente o no- como paladines de la cueca (y de todo un folclor) oficial, pues la ubicuidad en medios de comunicación y la función como personero de gobierno de último Mackenna, los relacionaron ineluctablemente con la dictadura pinochetista y su auxilio cultural. (Rojas, Araucaria, Las cuecas como representaciones estético-políticas de chilenidad en Santiago entre 1979 y 1989 en Revista musical chilena, año LXIII, nún. 212, 2009, p.55). 242 Acondicionado en: (Revisado en: diciembre, 2011).

Es posible que se produzcan separaciones del fragüe entre palmetas, las cuales se pueden rellenar con fragüe adecuado en todo el mercado nacional y siguiendo las instrucciones del envase. Es posible que el tono sea diverso al color original o tono antiguo, esto producto del uso de su departamento. Las cerámicas se caracterizan por su inscripción facilidad de virtud, de preservación de la suciedad y de cualquier tipo de contaminación. Su limpieza se realiza con facilidad simplemente con un paño húmedo y, si la superficie presenta suciedad o crema, se pueden añadir agentes de castidad como detergentes, gel no abrasivo o limpiadores de baldosas. Los limpiadores abrasivos deslustran el destruido del producto y pueden matar por mancharlo. Dada la condición de los recintos donde se utilizan las cerámicas, es mucho probable la formación de hongos por lo que se recomienda su mantención periódica, revisar y cambiar el fragüe cuando este se haya quebrado o deteriorado y esté permitiendo el paso de agua a muros, pisos y tabiques. Normalmente, los tonos de diferentes partidas de cerámicas no son iguales o definitivamente el producto se encuentra descontinuado; por este motivo es recomendable que Usted contacte al proveedor entregado en este manual respecto

44 teatral de la comuna, acertaría a la ciudad un privilegiado heredero con los primaveras. En su despedida, el Colón hizo un gran avance para el futuro: estableció las funciones en vermouth. Eso sí, poco disfrutaría el éxito de esta idea tardía que, de suceder venido antaño, quizás hubiera traumatizado otro destino para su existencia. Quien la aprovecharía sería el Teatro Esmeralda, en la época dorada del cinematógrafo mudo y los inicios del gran pantalla hablado. Las estrellas mudas del Teatro Esmeralda Con el antecedente del Colón, la pregunta por si podía tener éxito un teatro en Melipilla la respondió la clan Werchez, quienes no sólo pensaron que sí era posible, sino que tuvieron la osadía de instalarse en Serrano 354, entre las calles Vargas y Ugalde, a pocos metros de la Plaza de Armas. La puesta les resultaría exitosa, porque desde la comprensión de sus puertas a fines de 1925 cosecharon más éxito que su predecesor en saco a una nutrida cartelera fílmica, ocasionales presentaciones teatrales, fiestas comunales y el arriendo del espacio para cuanto beneficio se realizara en algunas de las variadas micción que presentaba la comunidad. Y el emplazamiento céntrico de calle Serrano era inmejorable. Bancal una vía donde se mezclaban viviendas residenciales, casas sin falleba perimetral, negocios, almacenes, cuadras de tierra y otras empedradas, bares, espacios para circo y el aristocrático Lawn Tennis Club, entre las calles San Miguel y Barrales. Era 1925, el año de la aprobación de la nueva Constitución de la República que separaba la Iglesia del Estado, y de la mayor producción de películas chilenas en su historia, con 16 largometrajes 129 que incluían El Húsar de la Muerte, la primera gran cinta Doméstico.

46 casi nada tres meses posteriormente que sucediera lo mismo en Santiago con el filme Melodía de Broadway. El impacto fue tal que se vieron filas de personas aguardando ingresar para conocer las voces de actores y actrices, hecho que, curiosamente, significó la ruina para varias estrellas del séptimo arte 131. Claro que no sería sino hasta 1932 cuando las sonoras igualarán en la cartelera melipillana a las mudas, tomando en cuenta que las producciones que estrenaba el Esmeralda llegaban en promedio tres abriles a posteriori de su realización 132. Con todos los grandes actores de esta época del cinematógrafo mudo y de su transición al sonoro, el Esmeralda tuvo un éxito zigzagueante que lo llevaba a tener buenas recaudaciones, pero no siempre las esperadas. Y no Bancal un punto pequeño para una comunidad que en el censo de 1930 arrojaba la monograma de habitantes, pues contaba con 9 palcos, 213 plateas y una Exposición con capacidad para 300 personas. Ante la voluntad de llenarlo la mayor cantidad de veces, considerando la severa crisis económica que vivía el país producto de la caída de la producción de salitre natural y la Gran Depresión de 1929, la Agencia del teatro ideó una táctica de bonos que acallaran las quejas por el detención precio de los boletos. Estos operaban al comprar en determinados negocios y almacenes de la comuna. De alcanzar un monto determinado, se obtenía una entrada y con ella se ingresaba a los Viernes Populares. La estrategia fue exitosa, permitiendo un funciona- 131 Varios actores y actrices no sobrellevaron admisiblemente el cambio del cinematógrafo mudo al cinematógrafo sonoro de la mejor forma, dado que sus voces contrastaban con la personalidad que proyectaban en pantalla. 132 Este referencia se obtuvo cotejando la publicidad de las cintas que proyectaba el Teatro Esmeralda en los periódicos La Pueblo y El Labrador, respecto de su año de realización en el país de origen.

Moser y Maucher, concesionarios del teatro, habían demostrado un buen trabajo. Elso Contreras todavía lo cree. Al mirar desde el año 1956 en torno a atrás, el boletero opina que sabían proporcionado del asunto, porque cuando estuvieron fue cuando mejor estuvo Melipilla con el teatro, porque le gustaban las películas que recién llegaban, los eventos en vivo. Y asimismo acogía de buena forma las demandas del manifiesto por someter el espacio a arreglos. Arreglos pequeños y cosméticos ciertamente, pues siquiera eran magos ni mecenas y no iban a desembolsar lo que no les correspondía, cubo que era el municipio el que debía trabajar en los arreglos mayores del inmueble. Lamentablemente la alcaldía no contaba con bienes. Eran tan escasos los dineros del fisco municipal, que hasta se debió crear una comisión distinto para poner pasto sobre la cancha del estadio municipal, que era poco más que un rectángulo de tierra para En ese animación no dejó de ser extraña la comunicación titulada Nuevo teatro en Melipilla?, aparecida en El Labrador en cuyo texto se reseñaba: Se nos informa que se estaría gestionando la instalación de un nuevo teatro en Melipilla, el cual sería instalado en singular de los sitios centrales de Plaza de Armas, cual sería acondicionado para 500 butacas de platea únicamente, igual que los teatros modernos de la caudal 195. Sin más referencias, no extraña la motivación detrás de la informe. Razones para esto habían varias. Iban desde el disgusto de una aristocracia aburrida con las costumbres bullangueras y carentes de modales desplegadas en cada función del Teatro 195 El Labrador, 12 de mayo de

Para profundizar en su Vida revísese: Bloch, Avital H., Joan Báez: A Singer and Activist en Bloch, A. & Umansky, L. (eds.), Impossible to hold. Women and Culture in the 1960s, New York, New York University Press, especialmente al de la calle Ortúzar, cuyo cine es una especie de sala entregada al simpatía atrevido, por el poco control que existe al respecto 226. Por cierto, dicha carta no tendría ningún eco en los términos que el señor reclamaba. El país y el mundo estaban transitando otra etapa. Como Archibaldo Larenas, hijo putativo de Melipilla que posaba su figura frente a el lente del director heleno Costa Gavras, al participar en su filme Estado de Sitio con la actuación principal de Yves Montand. La noticia enorgullecía a la ciudad que veía a este profesor de su escuela industrial en un sitial inusitado para individuo de los suyos. La cinta, que paradójicamente retrataba el clima post-asalto de estado en Uruguay, no se estrenó en un Melipilla que, para ese tiempo, había recuperado su biblioteca, tenía una semana de la cultura, veía crecer su trabajo folklórico, acudía a los espectáculos cotidianos de sus dos teatros, y olía la pólvora de los díTriunfador que vendrían. 1973, folklore y fiesta Yo grabé a principios del año 1973 para el sello Tricolor Musical, que grababa en la RCA. Cuadro un disco de 45, de dos canciones gitanas que se mandarían a la RCA a masterizar. Me dijeron el día 30 de septiembre vamos a hacer el impulso. Y bueno, llegó el 11 de aquel año y se perdió todo. Yo dije no importa que se pierda esta cinta, porque se tomaron en el estudio de la RCA y el máster que se hizo quedó ahí. No le di mucho interés, son dos canciones, después grabamos de nuevo, pero no. Me empezó a ir acertadamente, me dediqué de lleno y vivía de la música. 226 El Labrador, 6 de Abril de

64 tipulado, como ni lo haría de ningún modo otra de sus iniciativas: el museo y la pinacoteca de Melipilla 169. Sin frontis, pero con una cartelera permanente quedó el Serrano. En ésta, a diferencia de lo que ocurría 20 abriles atrás donde mandaba Francia y Estados Unidos, América Latina marcaba una presencia fuerte con el gran pantalla argentino en las figuras de Mirtha Legrand, Roberto Airaldi, Carlos Gardel y Hugo del Carril; el mexicano, con Jorge Negrete, Mapy Cortés, Gloria Marín y Cantinflas; y igualmente el cinematógrafo chileno con cada una de las películas que producía. Cinematógrafo todos los días, películas y series para niños en las matinés del fin de semana, y una política de puertas abiertas para todo acto de filantropía, fueron algunos de los énfasis que los socios le impusieron a la sala. El primer administrador del teatro con los nuevos concesionarios fue Alejandro García, quien próximo con tener una buena programación de cinema, quería preferir rigurosamente los espectáculos, amparar aceptablemente a sus cinco empleados y atender correctamente al notorio. Claro que para lograrlo había que doblegar esfuerzos. García ordenó la reparación de los servicios higiénicos que fueron acomodados en forma que respondan a su nombre 170, dotó de energía eléctrica el escenario para alojar espectáculos sin mayores complicaciones y viajaba a Argentina a ver espectáculos, contactar artistas y traer cintas. 169 El museo de Melipilla Bancal una quimera de Roberto Bueno. El 11 de enero de 1946 El Labrador aseguraba que ese año el museo, una pinacoteca y probablemente una biblioteca pública, serían ingenuidad. Resulta interesante que para la publicación, la muestra museográfica sería encabezada por la figura aristocrática del fundador de la ciudad, Conde Manso de Velasco y que para contar con una colección a la categoría deberán obtenerse retratos de gobernadores, alcalde, jueces, jefes policiales, funcionarios, etc El Labrador, 4 de febrero de Las mejoras regresaron rápidamente al Serrano.

108 en la Plaza de Armas, donde se podía ver el estudios de los menores. Griselda Tostado, recuerda que: Teníamos que ir a todas las clases de folklore que hacía el conjunto de la Municipalidad, con el Nano Ruiz, la Alicia, Manuel Encina. Las hacían en el colegio porque éramos niñitas de las monjas y no podíamos salir. Posteriormente hacían grandes actos. Se exacerbaba el folklore y no habían cuecas choras, las cuecas que se bailaban eran cuecas de cloruro sódicoón y exacerbando el tema nacionalista mediante las actividades que hacía el colegio. Cuadro todo muy nacionalista. El folklore tuvo apoyo en Melipilla como nunca antiguamente. La canción Canto a Melipilla pudo ser grabada en estudios santiaguinos, gracias al apoyo del corregidor designado Eduardo Morales 246. Un ejemplo de esto es que dos años más tarde se creó el Primer Festival Folklórico, bajo el mando de Nelson Retamales. Organizado por el municipio y la Dirección Departamental de Educación de Melipilla los díVencedor 15, 16, 17 y 18 de septiembre, se congregaron escuelas de la zona en el marco de un lleno total y con la presencia de las cámaras de Canal 13. Esta tiempo, el sitio estimado no fue el Palace, sino el estadio Alberto González, que tenía mejores accesos, más espacio para ejecutar las danzas y no necesariamente un peor sonido. La empresa Soinca aún aportaba en esta corriente con el Festival Melipilla Canta con Melipilla de 1976, patrocinado por el Cuerpo de Bomberos y la Gobierno de Melipilla, que durante seis díVencedor dirimió entre las mejores canciones del apartado folklórico e internacional. Las fiestas de la primavera, que 246 El Labrador, 22 de septiembre de prosiguieron a cargo de la Secretaría Doméstico de la Lozanía, incluso disfrutaron el folklore como hito permanente.

Sorprende el fervor bajo el estrella, pero sobretodo, destaca esa forma particular de entenderse directamente con la divinidad. Es una fiesta de mucho sacrificio físico, que solo es entendida a cabalidad por aquellos que son devotos de algún santo. La Confianza es tan conspicuo que nadie lo piensa. Eso es lo que la hace folklórica. El fervor religioso es tal, que se preparan durante todo el año. Muchos llegan desde Iquique a pie, por el desierto sin zapatos. Atraviesan toda la plaza de rodillas, con velas encendidas, derritiéndose en sus manos, hasta que se consumen totalmente. Y cuando termina la fiesta, viene la retirada, donde todas las cofradíCampeón tienen la oportunidad de cantarle a la Doncella, darle las gracias, comprometerse para el año subsiguiente e irse. Hombres y mujeres lloran porque no verán a la Virginal hasta un año más.

Los panoramas no eran muchos. Estaba el paseo a la temporada de trenes, ir a pasear a Huilco y el teatro. A posteriori yo hacía mucho la cimarra, tenía 12 primaveras y me iba con mis amigas al séptimo arte, y como mi papá tenía un pase naranjo para entrar con una compañía, me empecé a ir con mis amigas. Veía mexicanas, lo que fuera, la cuestión es que no quería ir al colegio. Un día estoy sentada, tomándome un helado y alguien me habla y me dice que está rico el helado. Era mi hermano chico, que todavía andaba cimarreando, ahí me extorsionó para compartir la maleable, aunque como el cancerbero aunque nos conocía, nos dejaba entrar igual. La inicial fue una de las anécdotas de esas jornadas donde se dio cuenta que su padre, en momento de irse a almorzar, prefería descansar durmiendo en el Teatro. Una oportunidad me senté, miré para el lado y estaba mi papá con su sombrero verde y la edredón de castilla, durmiendo la siesta. Me equivalenteé rápidamente más asustada que ocho y me fui!, recuerda una de las hijas de la primera autoridad Particular, quien rememora como individualidad de los castigos de su infancia la imposibilidad de ir al gran pantalla durante un mes. En 1969, la ciudad aguardaba la construcción de un estadio polideportivo techado en el sector sur de la ciudad que resistiría el nombre del corregidor Alberto González, se abogaba por la restitución de la Biblioteca Municipal y la existencia de un museo. Por otro ala, la ciudad veía venir al mundo organizaciones socioculturales como el Ateneo El Llanura, el Congregación Pimiento, y asimismo atestiguaba el crecimiento de la JUM (Pubertad Unida de Melipilla), el mismo Pensionado de la ciudad, el Agrupación Melipilla Canta, el Rotary Club, el Centro Vivaz Cultural Puangue, el Club de

61 Los abriles cuarenta: artistas locales, estrellas globales Durante la lapso de 1940, el Teatro Serrano vería acontecer reales estrellas del cine y la música por su tablado, como los mexicanos Pedro Vargas, la portorriqueña Mapy Cortés, los argentinos Leo Marini y Hugo del Carril, Encima de figuras estelares del radioteatro Doméstico como Anita González, Luchita Botto, Arturo Moya Grau, Gustavo Campaña y Eduardo de Calixto. Y tal como se mencionó anteriormente, llegando incluso a encumbrar a la primera hado melipillana de triunfo Doméstico: Maruja Ravanal. El edificio del teatro se asentaría como fuente de entretenimiento diario que iba desde el box y los debutantes combates de catch as catch can, a una cartelera cinematográfica frenética que funcionaba a la par de Santiago 163. Cuadro un centro social, con la celebración de cuanto beneficio existiera entre sus paredes y, muy importante, Bancal una ventana al arte nacional gracias a las visitas del Departamento de Extensión y del Teatro Real, entreambos de la Universidad de Chile, y otras importantes compañíVencedor santiaguinas, más el aporte que brindaban los teatros móviles. Todo esto hacía que Melipilla tomara parte de un desarrollo bello-cultural que surgía en las escuelas y en la sociedad civil, lo que se demuestra con el éxito del Conservatorio de Música melipillano y el Centro Estético de la Escuela 11. Esta lapso marcaría también una clara irrupción de lo popular, presencia que chocaría y se mezclaría con las ansias aristocráticas de una élite en búsqueda challas de espacios menos inclusivos. Sería un período donde la herencia de Pedro Aguirre Cerda y su 163 No Bancal difícil tener una abundante cartelera hollywoodense tomando en cuenta que en 1937 la almacén estadounidense producía más de 10 películas por semana.

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